¿Por qué importa la velocidad de una web?

Importa porque determina si una persona llega a ver tu contenido o se va antes. También es una señal de calidad para los buscadores, que miden la experiencia de carga, y un factor práctico para los asistentes de IA, que necesitan poder leer tu página sin tropiezos.

Qué medir

Google resume la experiencia en tres métricas, las Core Web Vitals, con umbrales públicos para considerarlas buenas:

  • LCP (Largest Contentful Paint): cuánto tarda en verse el elemento principal. Bueno: 2,5 segundos o menos.
  • INP (Interaction to Next Paint): cuánto tarda la página en responder a un clic o un toque. Bueno: 200 milisegundos o menos.
  • CLS (Cumulative Layout Shift): cuánto se mueve el contenido mientras carga. Bueno: 0,1 o menos.

Lo que más suele frenar una web

Casi siempre es lo mismo: imágenes demasiado pesadas o sin medidas, demasiado JavaScript que se descarga aunque nadie lo use, tipografías que bloquean el texto y terceros (chats, analíticas, vídeos) que cargan todo de golpe.

Por dónde empezar

Mide primero, con una herramienta como PageSpeed Insights, y corrige lo que más pesa:

  • Imágenes en formatos modernos (AVIF o WebP), en varios tamaños y con ancho y alto declarados.
  • JavaScript solo donde hace falta, cargado cuando se necesita.
  • Fuentes propias, livianas y servidas desde tu propio dominio.
  • Caché bien configurada para que la segunda visita sea casi inmediata.

Rápida también para la IA

Una página liviana y con el contenido en el propio HTML se lee de inmediato. Si lo importante depende de scripts pesados, un rastreador o un asistente puede quedarse sin ver nada. Velocidad y claridad van juntas.

En corto

  • La velocidad decide si tu contenido se llega a ver, y es una señal de calidad para buscadores e IA.
  • Las Core Web Vitals miden carga (LCP), respuesta (INP) y estabilidad (CLS); Google publica los umbrales para considerarlas buenas.
  • Imágenes optimizadas, poco JavaScript y fuentes propias resuelven la mayoría de los casos.